Nueva teoría intenta desmentir que exista “superestructura alienígena”

La enigmática estrella KIC 8462852 tiene desconcertados a los astrónomos desde el 2015.

 

Las variaciones en la estrella de Tabby escriben una de las novelas de misterio más seguidas de la comunidad científica astronómica mundial. A cerca de 1.300 años luz de la Tierra, en la constelación de Cygnus y cerca la de Lyra, con 1,43 masas solares, la estrella KIC 8462852 o Estrella de Tabby (la astrónoma de Yale Tabetha Boyajian lideraba el equipo que empezó a estudiar a fondo este astro) es observada desde 2015 por las extrañas fluctuaciones en su brillo.

Los inusuales patrones externos han suscitado una serie de teorías. La más cautivadora: una mega estructura alienígena colocada delante de la estrella es la que interrumpe la observación de la misma y con ello una civilización busca enviarnos un mensaje.

Otra posición. No obstante, un nuevo modelo desarrollado en la Universidad de Valencia, España, se trae abajo estas teorías para sugerir que formaciones y fenómenos naturales como anillos y asteroides son los que causan el titileo de la luz de la estrella Tabby.

Fernando Ballesteros y su equipo afirman en el documento, publicado en el repositorio científico arXiv, que un descenso del 15% en el brillo de la estrella, registrado en 2011, pudo haberse debido al paso de un gigantesco planeta anillado, cinco veces mayor a Júpiter, frente a ella. Los anillos ayudarían a aclarar por qué el oscurecimiento de la estrella fue asimétrico, pues con su paso y el de sus bordes el bloqueo de la luz sería variable.

Explicaciones. Mientras que las intermitencias severas vistas en 2013, explica el trabajo, se debieron a un enjambre de asteroides, como los troyanos que orbitan con Júpiter. Y la registrada la semana pasada, de la que dio cuenta la misma Boyajian a través de su cuenta en Twitter, podría explicarse por el planeta antes referido pasando por detrás de la estrella. La explicación es que la luz misma del planeta, al estar opacada por la estrella, generaría una fluctuación, un oscurecimiento en la observación de la estrella.

¿Cómo saber si la explicación del equipo español es sólida? El tiempo lo dirá: “Nuestro modelo nos permite hacer dos predicciones directas: esperamos el paso de un nuevo enjambre de troyanos delante de la estrella que comienza durante los primeros meses de 2021, y un nuevo tránsito del objeto principal durante la primera mitad de 2023”. Así que será entonces cuando la ciencia podrá confirmar o desmentir dichas teorías concluyentemente.

 

pcca

Fuente: EFE

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